|

.JPG)
La relación de la pelota vasca con el juego de pelota en México es ancestral.
Este era el más importante y popular de los juegos y deportes del Nuevo Mundo.
Llamado "tlachtli" por los aztecas, "pokyah o pokta-pok" por los mayas y "taladzi"
por los zapotecas, este juego fue uno de los elementos claves de la organización
religiosa de las culturas precolombinas. Con la conquista y la destrucción de
diversos valores culturales prehispánicos, el "tlachtli" pierde su carácter
religioso, su esencia mágica y mítica.
El "tlachtli" se practicaba sobre un campo en forma de doble "T" o doble "I",
cuyo espacio central estaba cerrado entre dos paredes. Unos anillos aparecían
empotrados en los muros laterales. Sólo podían golpear la pelota con las caderas
y el jugador que obligaba al contrario a tocarla con otra parte del cuerpo
ganaba el tanto.

La única forma de lograr la victoria con un solo golpe consistía en hacer pasar
la pelota por la anilla empotrada verticalmente en el muro, pero su consecución
era enormemente difícil y se consideraba como una auténtica proeza.
En la historia moderna, México inauguró en 1895 una cancha de Cesta Punta
llamada Eder Jai. Poco después se construyó el segundo frontón, el "Jai-Alai",
en vista del éxito que había tenido el primero. No existían a fines del Siglo
XIX espectáculos deportivos en nuestra capital y se estableció en el gusto de
los aficionados apenas empezaba esa temporada.
Se abrió para entonces, con el espectáculo en pleno auge, el frontón "Nacional",
ubicado en la calle de Iturbide, pero un decreto gubernamental cerró los
frontones, al quedar prohibidas las apuestas.
Sólo el "Nacional" reabrió sus puertas en 1906. El frontón Hispano-Mexicano se
inauguró en 1923 y, por fin, en 1929, se abrió al público el gran frontón
"México", cuya existencia se debe a Carlos Belina, impulsor del juego de la
Cesta Punta.
La pelota vasca no sólo vino a fomentar el espectáculo en el aspecto deportivo,
sino también en el familiar y encontró eco en la vida de los mexicanos.
Especialmente en las zonas de la colonia San Rafael, primero, y en las de la
Cuauhtémoc, Polanco, Roma, sin faltar en las más lejanas como Tacubaya, Mixcoac
y Azcapotzalco.
Continuamente había nuevas construcciones y los ricos de la época, que
conocieron los primeros frontones de México, mandaron construir canchas
familiares en los patios o jardines de sus residencias.
Las canchas se pusieron muy de moda, ya que las había de diferentes tamaños,
algunas de ellas de muy buenas dimensiones, en las que se podía jugar la Cesta
Punta en todo su esplendor. Inmediatamente brillaron buenos prospectos entre la
juventud de entonces.
Existían también frontones populares, en donde se pagaba por hora para jugar,
entre ellos uno llamado "El Estudiante", en el Paseo de la Reforma, cerca de la
calle de Donato Guerra, el "Euzkalduna", en lo que hoy es Lucerna, en las
inmediaciones de Bucareli, otro en Leandro Valle y uno más céntrico en las
calles de la Santa Veracruz.
También en la rama femenina hay que destacar la existencia de dos frontones: uno
en la calle de La fragua casi esquina con Reforma y el frontón Metropolitano en
Melchor Ocampo. Se jugaba con raqueta y pelota con centro de goma cubierto por
hilas de algodón y recubierto de cuero.
En 1921 las jugadoras eran en su mayoría de origen español y permanecieron por
espacio de nueve temporadas en México, donde en cada uno de los partidos se
efectuaban apuestas.
Basta decir que en México surgió, en el año de 1916, una nueva especialidad
dentro de la pelota, el frontenis. A partir de su iniciación, México ha ganado
en todas las ediciones de los 12 Campeonatos Mundiales que se han celebrado
hasta la fecha, exceptuando La Habana 1990. Desde la pareja de Becerril y el
"Chino" Garibay en el II Campeonato Mundial de Montevideo en 1955 hasta la dupla
de los hermanos Salazar en el XII Campeonato Mundial de Saint Jean de Luz 1994.
Hubo tantos frontones, que la ciudad de México puede presumir que ha sido la
población de más canchas para la practica de la pelota vasca en el mundo.
En la actualidad se tiene un desarrollo cuya estructura cuenta en su base con 2
Categorías Infantiles y 3 Juveniles, conformadas por deportistas entre los 8 y
21 años. Se realiza un Campeonato Nacional de cada Especialidad y Categoría que
esta dividido en 3 Fases, logrando as¡ un total de 120 Eventos Anuales, que
también contempla el desarrollo de la Primera Fuerza, en algunas Segunda y
Tercera, además de los Veteranos, se tiene un Sistema de Clasificación por
puntuación el cual nos apoya firmemente para conformar las Selecciones y
Preselecciones Nacionales.

El 11 de agosto de 1978 se reiniciaron las actividades para la formación de la
Federación Mexicana de Frontón. Actualmente éste cuenta con 23 asociaciones
reunidas en su seno.
Logros Importantes:
CATEGORIAS: La Federación Mexicana de Frontón, A.C. contempla dos modalidades;
Dobles y Singles para las especialidades que son: Cesta Punta (Varonil), Frontón
Cubano (Varonil), Frontón a Mano con Pelota Dura en Tres Paredes y en Trinquete
(Varonil), Pala Corta (Varonil), Paleta con Pelota de Cuero en 3 Paredes y en
Trinquete (Varonil), Paleta con Pelota de Goma en 3 Paredes (Varonil) y en
Trinquete (Femenil y Varonil); así como Frontenis (Femenil y Varonil).
Deportistas Destacados: Edgar Salazar Sepúlveda, inició su actividad como
frontenista hace más de 18 años, su especialidad es la Paleta Goma, Palas
Españolas y el Frontenis. Entre sus logros resaltan el Primer Lugar en Frontenis
del Primer Campeonato Mundial de Pelota Vasca Juvenil celebrado en Uruguay en
1984, así como del Campeonato Mundial de Pelota Vasca de Primera Fuerza en
Paleta Goma de España. Por su parte en 1987 recibió mención honorífica del
Premio Nacional de la Juventud de Deportes y se adjudicó los máximos honores
dentro del Torneo Nacional de Maestros de Frontenis Individual de Primera
Fuerza; mientras que en 1991 se coronó Campeón de los Juegos Centroamericanos y
del Caribe de la Habana, Cuba dentro de la categoría Paleta Goma, Frontón Dobles
y Frontenis Dobles, su máximo logro fue en los Juegos Olímpicos de Barcelona,
donde el Frontón figuró como deporte de exhibición; ya que Edgar fue Campeón
Olímpico en Frontenis Dobles. En 1994 en el Campeonato Mundial de Pelota Vasca
de Francia consiguió el primer sitio.
En 1995 obtuvo la Medalla de Oro de los Juegos Panamericanos de Mar del Plata,
Argentina y fungió como Presidente de la Asociación Estatal de Frontón de
Monterrey. El equipo compuesto por Pedro Santamaría, Rosa María Flores, Miryam
A. Muñoz, Jaime Sepúlveda, Luis Mercadillo Ruiz, Juan Pabo y Francisco Valdez,
Xavier Ugartechea, José A. Musi Chaya, Fernando Iniestra, Luis Fernando
Izquierdo, Pedro Olivos, Horacio y Raúl Saldaña, Alfredo Zea, Arturo Medina y
Pedro Aguirre, Francisco Javier Vera, se adjudicarón el Oro, la Plata y el
Bronce en las categorías de Mano en Trinquete; Mano en Tres Paredes; Frontenis;
Paleta Cuero; Cesta Punta y Pala Corta respectivamente en los Juegos Olímpicos
de Barcelona 1992, donde este deporte participó como exhibición. |